El Blog de Pentación
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Miércoles
23
Mar 2016

El teatro nos ha salvado la vida

Hoy, 27 de marzo, se celebra el Día Mundial del Teatro. Día en el que los amantes del teatro, especialmente, reivindican su importancia por doquier y a capa y espada. Un día en el que no está de más que reflexionemos acerca de lo que significa esta herramienta, más allá del ocio y el espectáculo. A nivel humano, sistémico e incluso fisiológico. De su expansión, de su reconocimiento y de su alcance. De su falta de límites emocionales. De los llantos y las risas que han resonado, que se han visto nacer por y desde el teatro.

El teatro es un arma de fuego letal. No mata, pero podemos morir sin él. Cada vez que cierran un teatro, se respira menos fuerte. Se pierde en comprensión, en empatía, en amor a un oficio sin horarios y sin estabilidad. Se desola una pasión que late todo lo fuerte que le dejan.

Parémonos a pensar que existen emociones y sentimientos que conocemos gracias a la interpretación. Gracias a que otros se han prestado para sentirlos y expresarlos, después de hacerlos suyos. Gracias a que un maestro les ha dirigido con una batuta de honestidad, franqueza y realismo. Gracias a una ambientación que recrean escenógrafos, técnicos de iluminación y sonido. Músicos. Productores. Todos a una para regalarnos conocimiento, un conocimiento muy preciado que es la vida. Una vida que vivimos o revivimos gracias a ellos. Gracias a las alas que nos han puesto para volar durante la función.

Pero siempre queda algo de plumaje. Nada es igual cuando terminas de ver teatro. A bien, o a mal. Pero algo en ti ha cambiado; has sido receptor de ideas, de comportamientos, de actitudes. De paisajes, de movimientos. E, inconscientemente, se adhieren a nuestra personalidad dando pinceladas.

Además, es una herramienta vital. Te instruye y te dice que no hace falta que grites para que se te oiga. Aprendes a escuchar. Aprendes a expresar, a hacer que los demás entiendan lo que quieres transmitir con tu mensaje. El teatro es beberte la vida en actos, en funciones. Es conocer lo que igual no conocerías. Es cruzarte con personajes con los que puede que no te encontrases.

No se me ocurre mejor definición para el teatro. “Vivir” para quien lo desempeña, y “vida” para quien goza de Él como espectador.  Pero el teatro también somos todos: ¿cómo se podría hacer teatro sin todos y cada uno de los tipos de personas que existimos?

El ver teatro es como sentarse de frente a la vida. Prestarle atención, no hablarle, sólo mirarle. Y dejarse sentir y estremecer. Cosa que, de no ser por este arte, nunca hacemos.

Muchos actores dicen que no hay que juzgar a los personajes, sino comprenderlos. No es raro encontrarse a un actor defendiendo el papel del inadecuadamente llamado “malo”. ¿Por qué es así? ¿Conozco su pasado? ¿Qué le ha llevado a tomar ciertas decisiones?

Qué bonita lección la de comprender. Comprende y comprenderás. Juzga y desconocerás para siempre. Y te equivocarás. Las bases del teatro son valores, y como tales nos enseñan. Gracias al teatro somos mejores personas. El teatro nos ha salvado la vida.

Teatro La Latina

 

Diseño gráfico: David Sueiro  |  Desarrollo: Axel Kacelnik