El Blog de Pentación
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Martes
09
May 2017

La calva que se peina y el teatro del absurdo.

“Expresar el sentido del sinsentido de la condición humana, así como lo inútil del pensamiento racional proponiendo un abandono absoluto de la razón”.


El subgénero dramático llamado teatro del absurdo tuvo su auge en los años 40 y 60. Surgió por el hecho de que algunos autores intentaban reflejar ese mundo inexplicable y lo que ello generaba a su alrededor. Pero, ¿qué es realmente? Es una obra que carece totalmente de significado, sus diálogos son repetitivos, además de no tener conexión alguna y carecer de argumentación dramática creando un ambiente delirante.

El teatro del absurdo, a través del humor, hace una crítica al hombre y a la sociedad, realzando los rasgos existencialistas. Es una obra en el que las escenas son ilógicas, absurdas, incoherentes; un mundo vacío al igual que sus personajes. El objetivo del teatro del absurdo no es otro que el de mostrar la existencia del ser humano desde un enfoque totalmente irracional y atípico; llevar lo absurdo al extremo mediante la generación de sentimientos en el espectador.

En él, la tragedia se mezcla con lo grotesco.

El término fue acuñado por Martin Esslin un productor, guionista y crítico literario que lo definió así: “El teatro del absurdo consiste en expresar el sentido del sinsentido de la condición humana, así como lo inútil del pensamiento racional proponiendo un abandono absoluto de la razón”.

Los dramaturgos más destacados del teatro del absurdo son René Marqués, Jean Genet, Samuel Beckett y Albert Camus, quien resalta: “si el universo no puede ser completamente explicado en términos racionales, entonces hemos de resignarnos y admitir honestamente que el universo es absurdo”.

No debemos olvidar al dramaturgo y escritor rumano Eugène Ionesco, autor de ‘La cantante calva’, su primera obra y una de las más representadas en el marco de este género. Uno de los aspectos que resalta Ionesco de la obra son los diálogos inconexos: los personajes están cerca pero a la vez lejos, pues no logran comunicarse de manera efectiva. Entonces se considera “una tragedia del lenguaje”, ya que los diálogos son fragmentados de tal manera que al final de la obra los personajes sólo dicen sílabas sueltas.

Actualmente ‘La cantante calva’ sube cada día el telón del Teatro Español de Madrid, dirigida por Luis Luque e interpretada por Adriana Ozores, Fernando Tejero, Joaquín Climent, Carmen Ruiz, Javier Pereira y Helena Lanza. Luque explica que es “una obra que a través de sus sinsentidos es un fiel reflejo de las sociedades modernas y muestran el absurdo de nuestras acciones que llenan nuestro día a día. Un obra de amplia visión de futuro. Leyendo a Ionesco descubres la mirada extrañada de un niño, un niño que mira a su alrededor y que no entiende la forma de ser y de estar vivos”.

¿Por qué no volvemos a nuestra niñez y rescatamos nuestro yo más absurdo?

Diseño gráfico: David Sueiro  |  Desarrollo: Axel Kacelnik